El primer día de la COP28 se salda con un acuerdo sobre el fondo de pérdidas y daños

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COP28

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático arrancó con un clima de urgencia y, aunque apenas era la jornada inaugural, sirvió para que concretara un acuerdo para poner en marcha un fonde de justicia climática, al que dos países ya han confirmado que aportarán 100 millones de dólares cada uno.

Ayer se inauguró en Dubái la COP28. Cada año, se dice que se trata de la cumbre más importante hasta la fecha. Y cada año es cierto, porque estamos siempre un poco más cerca de ser incapaces de frenar el calentamiento global. Esta misma semana el Informe sobre la Brecha de Emisiones 2023 de la ONU calentó la previa avisando del escaso porcentaje (14%) de posibilidades que tenemos de cumplir con el Acuerdo de París de 2915.

Pese a ello, el primer día de la COP28, sin que hayan empezado como tal los trabajos de los más 70.000 delegados presentes, se saldó con un acuerdo sobre el fondo de pérdidas y daños. Después de 28 años de cumbres, por fin se concreta una forma de abrir el cambio a la justicia climática. El objetivo del fondo es ayudar económicamente a los países en desarrollo para que puedan afrontar el coste de la devastación que causan los fenómenos meteorológicos extremos, provocados principalmente por los países desarrollados.

El presidente de la COP28, el sultán Al-Jaber, ha anunciado que Emiratos Árabes Unidos aportará 100 millones de dólares a ese fondo. Que Al-Jaber sea también el presidente de la petrolera nacional te deja cierto regusto de greenwashing en la boca. Pero bueno, todos los pasos que se den son bienvenidos. Alemania también aportará 100 millones al fondo. Otros países, como Reino Unido, Estados Unidos y Japón, también ha anunciado que contribuirán al fondo, sin especificar las cantidades.

Simon Stiell, responsable de la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), señaló en la inauguración de la cumbre la necesidad de ser muy ambiciosos con las resoluciones que se tomen estos días: “Estamos dando pasos de bebé y demasiado lentos a la hora de encontrar las mejores respuestas a los complejos impactos climáticos a los que nos enfrentamos. […] Este año es el más caluroso de la historia de la humanidad. Se han batido muchos récords aterradores: Estamos pagando con la vida y el sustento de la gente. La ciencia nos dice que tenemos unos seis años antes de agotar la capacidad del planeta para hacer frente a nuestras emisiones antes de sobrepasar el límite de 1,5 grados centígrados”.

El directivo se ha comprometido a que la CMNUCC realice un seguimiento de todos los anuncios y las iniciativas que arranquen en la COP28, para que garantizar que las promesas se cumplan “mucho después de que las cámaras se hayan ido”. Simon Stiell resumió la situación en la que nos encontramos en una sola frase: “Si no señalamos el declive terminal de la era de los combustibles fósiles tal y como la conocemos, daremos la bienvenida a nuestro propio declive terminal y elegiremos pagar con la vida de las personas”.