La IA como motor de sostenibilidad y responsabilidad empresarial

  • Actualidad
artificial-intelligence

La tecnología sostenible busca minimizar el impacto ambiental y social de procesos, productos y servicios, utilizando de manera eficiente los recursos naturales y favoreciendo el desarrollo humano.

Según un estudio de Gartner, para 2027, el 25% de CIO verán sus compensaciones relacionadas con el impacto en la tecnología sostenible. La irrupción de la IA ya empieza a tener un impacto significativo en la promoción de la sostenibilidad y la responsabilidad social de las empresas, convirtiéndose en una herramienta que potencie estas soluciones a partir ya del 2024. La Inteligencia Artificial ha demostrado ser muy útil en la promoción de la sostenibilidad y la responsabilidad social de las empresas. La IA puede ayudar a las empresas a reducir su impacto ambiental y social, mejorar la eficiencia y la productividad, y aumentar la transparencia y la responsabilidad.

En primer lugar, la IA puede ayudar a las empresas a reducir su impacto ambiental al optimizar el uso de energía y recursos, reducir los residuos y las emisiones, y mejorar la eficiencia energética. Además, permite monitorizar a tiempo real y predecir el impacto ambiental de las operaciones empresariales y tener en cuenta el impacto de riesgos climáticos, lo que otorga a las empresas la posibilidad de tomar medidas preventivas y correctivas para minimizar su impacto y mejorar su resiliencia ambiental.

La IA también puede ayudar a las empresas a mejorar su responsabilidad social al visualizar y evaluar el impacto social de las operaciones empresariales, lo que permite identificar y abordar los problemas sociales y comunitarios. Asimismo, la IA mejora la transparencia y la responsabilidad empresarial, favoreciendo a consumidores y otros interesados conocer mejor las prácticas empresariales y tomar decisiones informadas. Además, también permite mejorar la seguridad laboral y la prevención de riesgos, o la atención médica con impacto directo en la vida de las personas.

Por último, la IA puede ayudar a las empresas a mejorar su eficiencia y productividad, consiguiendo una mayor sostenibilidad. Se puede utilizar para automatizar tareas y procesos empresariales, lo que permite a las empresas reducir costes, mejorar la calidad y la velocidad de los procesos, y liberar recursos para otras actividades empresariales. Además, la IA mejora la toma de decisiones empresariales, lo que permite a las empresas tomar decisiones más informadas y precisas, por ejemplo en la agricultura, donde la IA permite conseguir que el riego y la fertilización sean más eficientes, gracias a los sensores de humedad, temperatura y viento.